NACIMIENTO DEL DEPORTE MODERNO
El devenir del deporte moderno se encuentra ligado al proceso de globalización, proceso que ha significado un gran impacto en la vida, la cultura y el medio ambiente de las personas. Sus estructuras y relaciones están definidas por la autoridad y el poder que existe en cada grupo, sociedad o civilización. Somos testigos de una globalización del deporte y de un incremento de la diversidad de culturas deportivas
Para empezar, cabe considerar
la posición teórica adoptada por Carl Diem (1966:71 y ss.), para el que los
motivos que explican la aparición del deporte moderno en Inglaterra deben
vincularse a las características peculiares de sus habitantes. En efecto, este
autor, a lo largo de la exposición que hace sobre el tema, alude a determinadas
características del pueblo inglés, las cuales, desde su punto de vista, han
influido directamente en el surgir del deporte moderno, como, por ejemplo, su
carácter emprendedor, el gusto por las apuestas, el aprecio e importancia
otorgada a la fuerza física y a su demostración... En su planteamiento, Diem
(1966:92 y ss.) concede una especial importancia a lo que denomina "el
espíritu del deporte inglés", entendido como una forma de concebir y de
practicar la competición deportiva basada en una gran corrección ética que
surge de un "impulso interior". Para Diem este espíritu deportivo
viene a ser el motor que ha impulsado la génesis y el desarrollo del deporte
moderno, en tanto que ha dado lugar a la necesidad de unas reglas que han sido
creadas y aceptadas universalmente sin apenas modificaciones; a una
organización del deporte donde se ha distinguido desde el principio entre las
categorías de «profesional» y de «amateur»; al establecimiento de reglas de
entrenamiento; y, sobre todo, a una forma de entender la práctica y el
espectáculo deportivo -conceptuada con la expresión «fair play»- que requiere
un aprendizaje moral y que va más allá de las cuestiones meramente técnicas,
normativas o de organización. EL DEPORTE MODERNO VINCULADO A LA SOCIEDAD INDUSTRIAL
El deporte moderno como producto sociocultural de la sociedad industrial, participa plenamente de las transformaciones que acompañan a los procesos de modernización. Con respecto a las actividades físico deportivas de épocas anteriores, el deporte moderno se caracteriza en especial por su secularismo, por ofrecer igualdad de oportunidades para competir en las condiciones de la competencia, por la especialización de roles, por la racionalización, por su organización burocrática y por la cuantificación y la búsqueda del record (Guttman, 1978, pp.15 y ss.). Se trata, como se ve, de rasgos comunes a los que presenta la sociedad industrial como no podía ser de otro modo, ya que las viejas actividades físico deportivas de las sociedades industriales se fueron transformando paulatinamente, al tiempo que lo hacía el conjunto de la sociedad, hasta convertirse en el complejo sistema deportivo de la sociedad de masas de la actualidad.
Para el historiador
del deporte Carl Diem (1971), <<todos los ejercicios físicos fueron cultuales en sus orígenes>>. Y en efecto, los pueblos primitivos incorporaban frecuentemente a sus ceremonias y rituales religiosos concursos de carreras, saltos, lanzamiento de peso, lucha y hasta juegos de pelota. Los juegos olímpicos antiguos, los concursos de Olimpia y Delfos, eran fundamentalmente festivales sagrados y un importante aspecto de la vida religiosa de los antiguos helenos (Durantez, 1975), por más que el evidente culto que rendían al cuerpo los griegos y la admiración que sentían por la excelencia atlética, el culto a el héroe, al atleta vencedor, son los primeros atisbos en el mundo helénico de un cierto inicio de la secularización del deporte (García Ferrando, 1990).

del deporte Carl Diem (1971), <<todos los ejercicios físicos fueron cultuales en sus orígenes>>. Y en efecto, los pueblos primitivos incorporaban frecuentemente a sus ceremonias y rituales religiosos concursos de carreras, saltos, lanzamiento de peso, lucha y hasta juegos de pelota. Los juegos olímpicos antiguos, los concursos de Olimpia y Delfos, eran fundamentalmente festivales sagrados y un importante aspecto de la vida religiosa de los antiguos helenos (Durantez, 1975), por más que el evidente culto que rendían al cuerpo los griegos y la admiración que sentían por la excelencia atlética, el culto a el héroe, al atleta vencedor, son los primeros atisbos en el mundo helénico de un cierto inicio de la secularización del deporte (García Ferrando, 1990).
DEPORTE COMO FENÓMENO SOCIAL

El deporte se ha convertido en unos de los fenómenos más importantes de las sociedades, un elemento muy influyente en la cultura popular: moviliza energías, medios de comunicación, mueve grandísimas cantidades de dinero y puestos de trabajo que directa o indirectamente dependen de él.Por otra parte, el deporte nunca ha estado ajeno a los intereses políticos. Desde sus orígenes se ha intentado controlar, utilizándolo como escaparate de poder de las naciones.En consecuencia, definir el deporte como una mera práctica física resulta limitado y muy lejos de la realidad. Un fenómeno de esta magnitud ha tenido que influir inevitablemente en el campo de la Educación y más correctamente en el de la Educación Física, convirtiéndose en uno de los contenidos fundamentales de esta materia.
Resulta de interés que el profesorado y el alumnado entiendan el valor que tiene en la sociedad actual el juego y el deporte, la necesidad de los mismos y sus diferentes manifestaciones, sin caer en las imposiciones de las modas, sino tratando de hacer un deporte lo más educativo posible de las conductas motoras sin perder su carácter lúdico.
Desde mediados del siglo XX el deporte ha sufrido un crecimiento enorme, hecho que podemos justificar simplemente observando la cantidad de medios personales y materiales que están relacionados con él.Fijándonos sólo en la cantidad de medios de comunicación (revistas, periódicos, televisiones, radios, Internet...) que se dedican exclusivamente al deporte podemos afirmar que el deporte es uno de los fenómenos más importantes de la sociedad actual.Cada vez es mayor la relación empresa-deporte-espectáculo, debido principalmente a las grandes masas de dinero que se mueven, sobre todo con los deportes mayoritarios (fútbol, baloncesto, fútbol americano, béisbol...). Un ejemplo claro de lo que acabamos de afirmar, es el hecho que hay deportistas (Cristiano Ronaldo, Michael Jordan, Beckham, Roger Federer...) que pueden llegar a ganar más dinero con la publicidad que con sus ingresos conseguidos por su actividad deportiva.
Resulta de interés que el profesorado y el alumnado entiendan el valor que tiene en la sociedad actual el juego y el deporte, la necesidad de los mismos y sus diferentes manifestaciones, sin caer en las imposiciones de las modas, sino tratando de hacer un deporte lo más educativo posible de las conductas motoras sin perder su carácter lúdico.
Desde mediados del siglo XX el deporte ha sufrido un crecimiento enorme, hecho que podemos justificar simplemente observando la cantidad de medios personales y materiales que están relacionados con él.Fijándonos sólo en la cantidad de medios de comunicación (revistas, periódicos, televisiones, radios, Internet...) que se dedican exclusivamente al deporte podemos afirmar que el deporte es uno de los fenómenos más importantes de la sociedad actual.Cada vez es mayor la relación empresa-deporte-espectáculo, debido principalmente a las grandes masas de dinero que se mueven, sobre todo con los deportes mayoritarios (fútbol, baloncesto, fútbol americano, béisbol...). Un ejemplo claro de lo que acabamos de afirmar, es el hecho que hay deportistas (Cristiano Ronaldo, Michael Jordan, Beckham, Roger Federer...) que pueden llegar a ganar más dinero con la publicidad que con sus ingresos conseguidos por su actividad deportiva.
CARACTERÍSTICAS DEL DEPORTE MODERNO EN LA SOCIEDAD
Puede decirse que desde su aparición el deporte moderno ha incorporado, de manera mas o menos intencionada, funciones de socialización y de reproducción de la ideología dominante, primero entre las propias élites sociales y posteriormente entre la clase trabajadora. en efecto, según se ha señalado, en sus orígenes el deporte moderno fue concebido como una práctica de clase distintiva y exclusiva, de carácter recreativo y dotada de un marco ético de conducta adecuado al contexto moral y a las necesidades ideológicas y socio-políticas de las clases dominantes.

Así, por ejemplo a partir de la reglamentación (cada vez mas minuciosa) con que se fue dotando a cada modalidad deportiva, el énfasis que se hizo en cuestiones morales tales como la importancia de respetar las reglas de juego y las decisiones de los jueces, el deber de aceptar con cierta distancia emocional el éxito o la derrota, lo incorrecto de aprovechar deslealmente situaciones momentáneas de clara desventaja del adversario..., dio lugar a auténticos códigos de conducta que si bien caracterizaron a la práctica de los nuevos deportes, también sirvieron para distinguir lo que debía ser el comportamiento de un auténtico caballero.
Por otra parte, también se ha de tener en cuenta el hecho igualmente apuntado de que la organización y desarrollo del deporte moderno se realizo a través de los clubs, asociaciones exclusivas surgidas en el siglo XVIII a partir del derecho de los caballeros de reunirse libremente. En el marco de estas asociaciones tuvo lugar la regulación de la práctica deportiva en un ámbito supralocal, organizando competiciones, construyendo comités para la creación y modificación de las reglas, estableciendo organismos de supervisión para el cumplimiento de las mismas, designando árbitros y jueces hasta llegar a la integración de los clubes en niveles superiores de organización.
Esta forma de desarrollo permitió un control total sobre el modo y la forma en que la actividad deportiva debía llevarse a cabo, incorporando, lógicamente, los valores, actitudes y estilos de vida de las élites sociales que presidían y formaban parte de dichos clubes y que contemplaban o participaban en el desarrollo de las competiciones.
En este sentido, no parecen existir dudas sobre el hecho de que en su fase inicial el deporte moderno no estaba al alcance de todas las clases sociales, sino que constituyó como una actividad modelada para satisfacer las necesidades de entretenimiento y mejora físico-psíquica de las clases altas.
El deporte moderno
El desarrollo del deporte
moderno como agente de reproducción ideológica, económica y social:
Como se ha ido exponiendo anteriormente, puede decirse que desde su
aparición el deporte moderno ha incorporado, de manera más o menos
intencionada, funciones de socialización y de reproducción de la ideología
dominante, primero entre las propias elites sociales y posteriormente entre la
clase trabajadora. En efecto, según se ha señalado, en sus orígenes el deporte
moderno fue concebido como una práctica de clase distintiva y exclusiva, de
carácter recreativo y dotada de un marco ético de conducta adecuado al contexto
moral y a las necesidades ideológicas y socio-políticas de las clases
dominantes. Así, por ejemplo, a partir de la reglamentación cada vez más
minuciosa conque se fue dotando a cada modalidad deportiva, el énfasis que se
hizo en cuestiones morales tales como la importancia de respetar las reglas de
juego y las decisiones de los jueces, el deber de aceptar con cierta distancia
emocional el éxito o la derrota, lo incorrecto de aprovechar deslealmente
situaciones momentáneas de clara desventaja del adversario, dio lugar a
auténticos códigos de conducta que si bien caracterizaron a la práctica de los
nuevos deportes, también sirvieron para distinguir lo que debía ser el
comportamiento de un auténtico caballero. Seguramente, como expone Elias
(1992:39 y ss.), la asunción y propagación de tales códigos de conducta a
través de los nuevos deportes debió de ejercer una función ideológica y
pacificadora muy importante y útil en el proceso civilizador de una Inglaterra
sacudida a lo largo del siglo XVII por grandes tensiones y violentas revueltas
sociales.
En este sentido, no parecen existir dudas sobre el
hecho de que en su fase inicial el deporte moderno no estaba al alcance de
todas las clases sociales, sino que se constituyó como una actividad modelada
para satisfacer las necesidades de entretenimiento y mejora físico-psíquica de
las clases altas. Tampoco parece haberlas sobre la idea de que la práctica
deportiva y el desarrollo del deporte contribuyeron en dicho periodo a la
reproducción del orden social y de la ideología dominante, aun cuando
determinadas manifestaciones deportivas llegaran también hasta la pequeña
burguesía.
Es posteriormente, cuando el deporte comienza a
extenderse y a profesionalizarse nutriéndose de las capas sociales medias y
bajas de la población, a lo largo del desarrollo industrial, cuando las clases
más poderosas económica y socialmente no sólo trataron de establecer, como ya
se ha señalado, un espacio restringido de práctica deportiva de alto nivel bajo
la forma de deporte amateur, con un código de valores, actitudes y conductas
específico, sino que también abandonaron las modalidades deportivas abrazadas
por los trabajadores refugiándose en otras (golf, polo, tenis, hípica...) cuyos
requerimientos para la práctica de las mismas fueran prácticamente insuperables
para los miembros de las clases trabajadoras y permitieran conservar y
reproducir los códigos de conducta y estilos de vida propios de su clase.
Respecto a las relaciones entre el deporte y el
mundo del trabajo, tal y como se ha venido exponiendo, el desarrollo y difusión
del deporte se encuentra muy vinculado al proceso de industrialización que tuvo
lugar en Europa y en los Estados Unidos, sobre todo a partir de la segunda
mitad del siglo XVIII, y a todo lo que él implicó (urbanización, transporte,
medios de comunicación...). En lo que se refiere al acceso de la clase
trabajadora a la práctica deportiva, éste comienza a producirse según van
mejorando sus condiciones laborales y su bienestar económico. En este sentido
conviene tener en cuenta que, como apunta Cazorla Prieto (1979:144), la
expansión industrial tuvo lugar a expensas de los trabajadores entre los que se
contaban las mujeres y los niños que tuvieron que soportar jornadas de trabajo
excesivamente duras y de larga duración, lo que no proporcionaba, precisamente,
unas condiciones favorables para que éstos pudieran sentirse atraídos por la
práctica de los nuevos deportes. Todo lo anterior ha
propiciado la intervención estatal en el crecimiento y desarrollo del deporte
moderno a lo largo de este siglo, donde se ha exaltado la importancia y valores
de la práctica deportiva, de sus beneficios individuales y sociales, de los
presupuestos públicos invertidos en instalaciones, equipamientos y
subvenciones, que ha tenido lugar a lo largo del siglo XX, y sobre todo a
partir de su segunda mitad, subyacen intereses políticos, económicos e
ideológicos que han sido los que han orientado los discursos y las decisiones
de los poderes públicos y de las empresas privadas (comerciales y de otro tipo)
en el terreno deportivo. En otras palabras, puede decirse que la intervención
del Estado y de las organizaciones empresariales no sólo ha hecho viable el
crecimiento, expansión y popularización del deporte y de la práctica deportiva
hasta llegar a ser lo que es hoy, sino que también la ha condicionado en sus
modos de practicarla y en sus formas de entenderla, acomodándola a sus propios
fines.
LA ECONOMÍA Y DEPORTE
La economía del deporte es una rama de la economía, aunque no existe una definición unánime sobre su ámbito
preciso. Una opción es definirla como el estudio de aquellos deportes
considerados "comerciales", aunque existe cierto consenso en que esta
definición es demasiado estricta. Otra posibilidad consiste en definirla por la
aplicación de la teoría de precios y decisiones. Por ejemplo, un estudio que
analice el deporte usando incentivos y funciones objetivo, y trate de entender,
predecir o explicar elecciones en un contexto deportivo, puede considerarse
economía del deporte.
Una de las características de la economía del deporte que la distinguen de
otras ramas de la economía es que las empresas (bien sean los clubes en los deportes de equipo o
los deportistas en el caso de los deportes individuales) necesitan de competencia
(economía) para
maximizar sus beneficios, no pudiendo aspirar a monopolizar el mercado. Esta y
otras peculiaridades son las que han propiciado un lento pero continuo avance
de la disciplina en los últimos años.
Desde la publicación del artículo que se considera pionero en la materia,
un artículo de Simon Rottenberg de 1956 sobre el mercado de trabajo de los
jugadores profesionales de béisbol,3 existe una creciente presencia de
investigaciones académicas en este ámbito en departamentos de economía de universidades de todo el mundo.4
Ello se ha traducido en la aparición de revistas académicas internacionales
especializadas en economía del deporte o la gestión deportiva,5 tales como el Journal of Sports Economics,
el International Journal of Sport Finance, el European
Sport Management Quarterly o el Journal of Sport Management.
La Industria Deportiva
La
industria deportiva en los últimos años se ha convertido en una de las
industrias más poderosas de todo el mundo siendo comparada con las de la moda o
espectáculos. Es cierto que no todos los deportes tienen el mismo impacto o son
seguidos de la misma manera, pero hablando de algún deporte específico como el
Fútbol soccer o americano dejan cifras multimillonarias. La mercadotecnia
deportiva no es más que la mercadotecnia tradicional aplicada al deporte, ¿pero
que quiero decir con aplicada al deporte? Es algo sencillo pues todos los
esfuerzos van dirigidos hacia el consumidor que en este caso es el aficionado o
fan que sigue algún deporte o club en específico.
Una de las claves es
entonces crear una conexión entre la institución deportiva y el aficionado,
crear una fidelidad a la marca. Lo que significa que el aficionado me consuma
constantemente ya sea con su asistencia al estadio para presenciar un evento
deportivo o a través del denominado merchandising.
Podemos
aplicar el marketing deportivo a: instituciones deportivas, clubes y jugadores.
Hablando de jugadores se está revolucionando la manera de comercializar o
comunicar a un jugador y es a través de fomentar el denominado “marketing
personal”, y tenemos el caso de grandes jugadores como David Beckham,
Michael Jordan o Tiger Woods por mencionar algunos.
La industria del
deporte se ha explotado principalmente en Estados Unidos con los deportes denominados
nacionales (NBA, NFL, MLB) y en Europa principalmente en el fútbol destacándose
Inglaterra como la principalescuela de negocios deportivos.
El marketing deportivo
busca satisfacer los deseos y necesidades del aficionado a través del
intercambio de bienes o servicios que creen valor al aficionado. Casos de éxito
tenemos innumerables desde un club de talla internacional hasta una empresa
nacional que invierte en patrocinio a un club.
DEPORTE Y EDUCACIÓN
Los valores que se ponen en juego con el deporte, aluden a principios fundamentales en la evolución del sujeto, educación y deporte van de la mano.
En este artículo no se pretende valorar el deporte profesional o de alta competición. Lo que se intenta es esbozar el valor educativo del deporte base, se parte de la convicción de que en la actividad deportiva los incipientes sujetos, niños y adolescentes, tienen un excelente instrumento lúdico para elaborar su personalidad y conseguir la dosis suficiente de auto confianza.
El deporte supone un ir más allá del juego, ya no se trata de jugar a ser mayores, se trata simbólicamente de la vida misma. Gracias a ello, proporciona un espacio singular donde los adolescentes pueden elaborar la transición a la vida adulta, consiguiendo una mejor apreciación del esfuerzo, la solidaridad y las reglas sociales.
DEPORTE Y AMBIENTE
La interrelación de la sociedad y naturaleza es extraordinariamente amplia en nuestro tiempo, y ha originado el problema ecológico que figura entre los acontecimientos globales de la humanidad. El incesante progreso de la ciencia y la técnica ha aumentado en proporciones nunca vistas el poderío de la humanidad con respecto a la naturaleza por lo que se hace necesario reflexionar y accionar en esta dirección.
El análisis de esta interrelación sociedad-medio ambiente es desde hace mucho tiempo, tradicional en la historia del pensamiento científico y filosófico. Marx en una de sus cartas a Engels expresaba sobre la ecología " la cultura si se desarrolla de manera espontánea y no se orienta consecuentemente... deja tras de sí un desierto. "
Si tenemos en cuenta lo expresado, se puede valorar su carácter pedagógico y educativo.
Por tal razón, resulta de gran interés el desarrollo de una mentalidad medio ambiental comprometida en la Cultura Física.
Nos podemos preguntar ¿Qué ocurre en los sujetos durante la rea
lización de la Educación Física y su relación con el medio- ambiente?
En medio de los conflictos que caracterizaron la salida del siglo XX y la entrada del XXI, parece conveniente reflexionar acerca de nuestra responsabilidad en la formación de firmes convicciones ecológicas a través de la Educación Física, lo que contribuirá a formar generaciones de hombres capaces de potenciar lo esencialmente humano.
La necesidad de una educación tendiente a preservar lo humano, nos hace reflexionar en el papel del profesor de Educación Física y el valor del mismo en la escuela y la comunidad como un comunicador social.

Medios de comunicación en el deporte hasta llegar a las de pago como C+ o Vía Digital. Hasta tal punto manda la televisión en el deporte, que por ejemplo en el fútbol, desde la temporada 94-95 los partidos de liga se juegan a las 21 horas, lo que permite a los programadores disponer de una formula muy ventajosa para cubrir la hora óptima de audiencia.
El deporte tuvo su origen en Inglaterra, a partir del siglo XVIII, mediante un proceso de transformación de juegos y pasatiempos tradicionales iniciado por las elites sociales, y en el que tuvieron un papel clave las «publics schools» y los «clubs» ingleses. Como también se indicó en el mismo lugar, otra cosa bien distinta sucede en relación con los motivos, circunstancias y causas que propiciaron la aparición del deporte moderno y que pueden contribuir a explicar el gran crecimiento y difusión internacional que ha tenido a partir del último cuarto del siglo XIX y principios del siglo XX, existiendo, en este sentido, diversas teorías, hipótesis y enfoques que abordan este tema, también en muchos casos, desde diferentes perspectivas.
Para empezar, cabe considerar la posición teórica adoptada por Carl Diem (1966:71 y ss.), para el que los motivos que explican la aparición del deporte moderno en Inglaterra deben vincularse a las características peculiares de sus habitantes. En efecto, este autor, a lo largo de la exposición que hace sobre el tema, alude a determinadas características del pueblo inglés, las cuales, desde su punto de vista, han influido directamente en el surgir del deporte moderno, como, por ejemplo, su carácter emprendedor, el gusto por las apuestas, el aprecio e importancia otorgada a la fuerza física y a su demostración, se concede una especial importancia a lo que denomina "el espíritu del deporte inglés", entendido como una forma de concebir y de practicar la competición deportiva basada en una gran corrección ética que surge de un "impulso interior". Para Diem este espíritu deportivo viene a ser el motor que ha impulsado la génesis y el desarrollo del deporte moderno, en tanto que ha dado lugar a la necesidad de unas reglas que han sido creadas y aceptadas universalmente sin apenas modificaciones; a una organización del deporte donde se ha distinguido desde el principio entre las categorías de «profesional» y de «amateur»; al establecimiento de reglas de entrenamiento; y, sobre todo, a una forma de entender la práctica y el espectáculo deportivo -conceptuada con la expresión «fair play»- que requiere un aprendizaje moral y que va más allá de las cuestiones meramente técnicas, normativas o de organización.
Por otra parte, también se ha de tener en cuenta el hecho igualmente apuntado de que la organización y desarrollo del deporte moderno se realizó a través de los clubs, asociaciones exclusivas surgidas en el siglo XVIII a partir del derecho de los caballeros a reunirse libremente. En el marco de estas asociaciones tuvo lugar la regulación de la práctica deportiva en un ámbito supralocal, organizando competiciones, constituyendo comités para la creación y modificación de las reglas, estableciendo organismos de supervisión para el cumplimiento de las mismas, designando árbitros y jueces..., hasta llegar a la integración de los clubes en niveles superiores de organización de ámbito nacional. Esta forma de desarrollo permitió un control total sobre el modo y la forma en que la actividad deportiva debía llevarse a cabo, incorporando, lógicamente, los valores, actitudes y estilos de vida de las elites sociales que presidían y formaban parte de dichos clubes y que contemplaban o participaban en el desarrollo de las competiciones.
Según Fidias G. Arias, "la Economía del Deporte es una rama de la ciencia económica, que estudia la utilización de recursos escasos por parte de los miembros de una sociedad, para la producción, distribución y consumo de bienes y servicios deportivos, o relacionados con dicha actividad." En este sentido, se consideran bienes deportivos, las instalaciones destinadas para tal fin (canchas, estadios, gimnasios), equipos deportivos, artículos y ropa o indumentaria para su práctica. Mientras que son servicios deportivos, la organización de competencias como espectáculos, la formación y preparación de atletas y los procesos de enseñanza y orientación de la práctica deportiva en general (Arias, 2009). Entre los autores que se han dedicado a esta disciplina se destacan: Andreff y Nys (1986), Kuzmak y Osintsev (1987), Weber, W. (1996) y Heinemann (1998).
En resumidas cuentas la industria deportiva no es nueva pero es cierto que en estos últimos años está teniendo un repunte sorprendente dejando cantidades exorbitantes de dinero y creciendo año con año el número de aficionados que siguen algún evento deportivo, asisten e incluso contribuyen al merchandising de alguna marca determinada. Además se recomienda a toda empresa que quiera invertir en algún deporte que no tenga miedo al fracaso en cambio el deporte como el fútbol es una gran oportunidad de inversión que puede dejar resultados positivos muy favorables para la marca. Recordemos por ejemplo que el fútbol es uno de los deportes más seguidos en nuestro país por lo tanto el aficionado aparte de
El deporte ha estado desde la antigüedad, que hasta los pueblos antiguos han dejado vestigios de la práctica de actividades deportivas. Incluso se pueden calificar como “proezas deportivas “actos que el hombre ha realizado desde la prehistoria: correr para escapar a los animales, saltar para franquear los obstáculos naturales, atravesar a nado los cursos de agua, lanzar armas como jabalinas o luchar cuerpo a cuerpo con sus enemigos. Puede decirse que hubo una evolución en la práctica deportiva para todas las capas sociales de la población, esta surgió a partir de un proceso que comenzó alrededor de principios del siglo XX en algunos países industrializados o en vías de industrialización. Difundiéndose posteriormente por el resto de países occidentales, de maneras muy diversas, y con diferentes e irregulares ritmos de crecimiento y expansión.
Televisión en el deporte: es el medio que más ha crecido en los últimos años en cuanto a la oferta deportiva se refiere. Esta financia el deporte mediante el pago de derechos televisivos y favoreciendo la contratación de patrocinio y/o publicidad. El fútbol sigue siendo el deporte rey en cuanto a audiencias se refiere y el que más dinero mueve con patrocinios y publicidad. TVE, es la que empezó con retransmisiones deportivas, hasta hoy en día que disponemos de televisiones autonómicas,
La radio en el deporte: ha estado presente a lo largo de la historia en la programación deportiva, retransmitiendo las competiciones deportivas. Las primeras transmisiones se realizaron en 1925 desde el Palacio de Deportes de Bruselas. A lo largo de los años 30, la radio experimentaba con nuevos productos.
La prensa deportiva: ha contribuido mucho al desarrollo del deporte en general, aunque empezó como una manera de movilización de la sociedad hacia alguna especialidad, hoy en día está presente en todos los periódicos de tirada nacional. Podemos distinguir tres tipos de prensa deportiva, en cuanto a la periodización se refiere: Diaria, Semanal y Mensual.
Comunicación en el deporte Es curioso de mencionar, que países como Alemania y los mismísimos británicos, que aunque muy aficionados a los deportes, no tienen prensa específica, sino que son los diarios sensacionalistas de información general los que suministran mayor volumen de información deportiva.




